¿Qué fue de la vida de "Bob el Constructor"?


Como es su costumbre, Bob acude tarde a nuestra cita y se disculpa por haberse dejado el teléfono móvil apagado.

Parece mentira de que luego de tantos años trabajando y la fama producida por su serie de televisión, Bob siga a día de hoy trabajando igual que ayer.



"Soy jefe de mi empresa y trabajador, arreglo muchas cosas y me pagan por ello, soy feliz y me llevo bien con mi maquinaria".

Los tractores de Bob no solo consumen gasolina, sino que además comen comida lo cuál es un coste adicional para la empresa.

"El otro día haciendo cálculos me di cuenta que gasto más de lo que gano, es por esta razón que no puedo hacer que mi empresa crezca, mucho se debe a los gastos de mantener a mi equipo y otros a los gastos generados por los problemas producidos por la torpeza de Spud".

Bob admite que es un tipo de otra generación, un detallista de buen corazón que no se atreve a cobrar de más, aunque en ese demás este incluida su ganancia por el trabajo realizado.
"Vivo al día, Wendy es una mujer fantástica que apenas se compra cosas para ella. Yo siempre utilizo la misma ropa y las mismas herramientas, soy feliz trabajando aunque poco a poco voy sintiendo los achaques de la edad".

Como se puede apreciar, Bob sigue haciendo exactamente lo mismo que hacía, su única duda es si perderá clientela con la aparición estelar de Manny Manitas.
"No se que pensar de ese Manny, me ha robado la idea pero no le tengo rencor, lo que pasa es que sus herramientas son más económicas y parece que le va muy bien, eso si, quisiera ver como asfalta una carretera con su maletincito".