¿Qué fue de la vida de "Magila el Gorila"?


"Sigue en mi pajarería..." reconoce algo apesadumbrado el señor Peebles.

Lo cierto es que ya hace muchos años que Maguila el Gorila vive con el señor Peebles y aún hoy nadie está interesado en comprarlo.



"Tuvimos un momento de esplendor, una época de "gloria y éxito" en la que Maguila no paraba de firmar autógrafos. En ese entonces pensé que lo vendería fácilmente y a mucho dinero, pero no fue así. A la gente le gustaba verlo en mi tienda comiendo plátanos y por culpa de que no querían que "la magia" se perdiera se negaban a comprarlo. Una vez que el éxito se diluyó mis esperanzas también lo hicieron. Ya nadie se mostró interesado, ni siquiera los Zoológicos." reconoce el señor Peebles.

Por lo visto, la única clienta interesada en comprar al gorila (su mejor amiga) en un principio no podía hacerlo por falta de dinero y hoy día que dispone de la salud económica suficiente no lo hace debido a una perdida total del interés "¡como les sucedió a los juguetes de Toy Story!" aseguró el señor Peebles que actualmente vive gracias a las donaciones de diferentes agrupaciones en defensa de los animales salvajes domesticados en cautiverio.

"Ya no podemos devolver a Magila a selva, está demasiado domesticado y podría generar un caos mayúsculo, por otra parte es exageradamente grande para que alguien desee adoptarlo. He asumido el echo de que debo vivir con el hasta que me muera... o se muera el..."

El señor Peebles nos negó el acceso gratuito a su tienda para saludar a Magila por lo que nos hemos limitado a observarlo a través del cristal del escaparate.

Se lo veía bastante bien, igual que siempre podríamos decir. El único que se ve claramente afectado por esta relación es el señor Peebles, que no solo ha entrado en canas y perdido el pelo, sino que ha dejado de ser ese simpático e impulsivo vendedor que nos divertía con sus rabietas.